Saturday, May 22, 2010

Ninguno: La campaña de la campaña

Por Alfredo García.

Mientras el grueso de los partidos políticos de derecha e izquierda se dedican a hacer el Mea Culpa (después de haber practicado el Harakiri político) por la aplastante derrota que les propinó el oficialista PLD, y a lamentar amargados los errores cometidos, la nueva generación de ciudadanía consciente y militante que está floreciendo en el país, celebramos los resultados políticos obtenidos con el empleo de nuevas formas de hacer política.

La muchachada que inició el movimiento Vota por Ninguno (y quienes sin ser los propulsores de esta propuesta la asumimos a sangre y fuego), tenemos razones de sobra para sentirnos satisfechos y optimistas.

Sin dejarnos engañar por las estadísticas y sus porcentajes, la influencia que en el pasado proceso tuvo el Voto por Ninguno es más que elocuente: los votos nulos ascendieron en los pasados comicios a 145, 499 en el renglón legislativo. Somos enemigos de la mentira y la demagogia y, por tanto, no la vamos a practicar, ni cometeremos la estupidez del auto engaño; sabemos perfectamente que no todos esos votos nulos responden a la campaña del Voto por Ninguno, pero es innegable que, tanto en la elevadísima cantidad de votos nulos como en la abstención pura y simple (no se puede negar que por confusión y la pérfida campaña en ese sentido dirigida por los defensores del statu quo, muchas personas que simpatizan con Ninguno se abstuvieron de votar), está impreso con sudor y coraje el sello indeleble del llamado a protestar contra el actual sistema de cosas anulando el voto con la N de Ninguno.

Aun siendo muy conservadores en nuestra apreciación de lo acontecido, si consideramos como fruto de la campaña del Voto por Ninguno la tercera parte de los votos nulos en el pasado proceso electoral, la cifra sería muy superior a lo obtenido por otras participaciones electorales de la izquierda y grupos alternativos en este y anteriores procesos, lo que pone de relieve el creciente poder de convocatoria que tiene la juventud emergente y no partidista en nuestro país.

La campaña del Voto por Ninguno, es sin dudas el más novedoso y exitoso de los actores políticos en nuestra historia reciente. Esto y la actitud asumida por el grueso de la ciudadanía de abstenerse, que es una forma de romper con la partidocracia tradicional (de izquierda y de derecha) que para mal de la Patria ha dominado el escenario político del país por décadas, son aspectos muy favorables para que construyamos la alternativa cívico-política que realice las necesarias transformaciones que este pueblo merece y espera.

El pueblo ha hablado: la mayoría de los que en el pasado proceso electoral votaron por las ofertas de los partidos tradicionales y sus aliados lo hicieron obedeciendo a sueldos, compromisos familiares, amistosos o su militancia partidaria (no es una calumnia pues así lo han manifestado los mismos partidos en sus acusaciones y contra acusaciones pre y post electorales). Todo eso indica que la ciudadanía no comprometida con esa partidocracia y sus malas prácticas, ni confía ni se siente representada por esas propuestas políticas, o lo que es lo mismo, hay un gran vacío político que sólo puede llenar un nuevo liderazgo no comprometido con el pasado y con una nueva práctica cívica y política.

Llegó la hora de unirnos y articularnos en nuevo proyecto de sociedad que sea buena para toda la ciudadanía; que nos aglutine en torno a un programa mínimo que represente las aspiraciones colectivas de la mayoría: La Patria somos tod@s.

1 comment:

cesar said...

ALFREDO,YO ESTOYMUY DE ACUERDO CON TUS PLANTEAMIENTOS, DESDE HACE UN BUEN TIEMPO LO VENGO PLANTEANDO Y CREO QUE LLEGO LA HORA QUE NUESTRA GENERACION Y MAS LA EXILIADA ECONOMICA SOMOS LOS LLAMADOS A CONQUISTAR ESOS LOGROS TAN DESEADOS DE UNA PATRIA MEJOR Y DIGNA.
UNA COSA QUEDO CLARO HABEMOS PERSONAS QUE AUN NOS DUELE ESTE PAIS Y LA ESPERANZA VOLVIO A MI.